• Los socialistas reclaman al Gobierno municipal del PP que tome medidas para reducir el Periodo Medio de Pago (PMP) al alcanzar en el mes de agosto la cifra récord de 50 días, cuando en 2020, año de pandemia, fue de 23 días. Esta morosidad —o excesiva tardanza en el cobro— amenaza con desestabilizar a las empresas y que muchas de ellas ya no quieran trabajar con un Ayuntamiento que tarda casi dos meses en pagar una factura.

  • Con el gobierno municipal del PP, uno de cada tres contratos menores se firman con empresas de fuera de la provincia de Segovia, una muestra más del desinterés en apoyar al tejido empresarial local.
  • Esta tarde, representantes del grupo municipal, encabezados por su portavoz, Clara Martín, se reúnen en la sede de FES con su presidente, Andrés Ortega, para trasladarle estos datos y su preocupación por el impacto de la subida de la tasa de basuras en la actividad empresarial, sin que el Gobierno del PP haya adoptado medidas paliativas.

Segovia 23 de octubre de 2024. La morosidad es ya seña de identidad del Gobierno municipal del PP. El alcalde Mazarías es un mal pagador. Lo saben las empresas que suministran al Ayuntamiento de Segovia que han visto cómo, con la gestión de los populares en el Gobierno municipal, están cobrando más tarde que nunca, muy por encima de lo que exige la ley a las administraciones públicas.

Lejos de respaldar a nuestras empresas e incentivar la actividad económica, la gestión de Mazarías y su equipo están suponiendo todo un lastre para el tejido empresarial, que amenaza la estabilidad de no pocos proveedores del Ayuntamiento. Ahora tienen que esperar casi dos meses para cobrar una factura.

El periodo medio de pago ha pasado de 23 días, en el año 2020, a esos 50 días registrados en agosto de 2024. Los técnicos son los mismos, también su buen trabajo desarrollado durante años. Lo que sí ha cambiado es el equipo de Gobierno, el alcalde y la titular de la Concejalía de Hacienda, Rosalía Serrano, más preocupada por sus viajes y por atender los caprichos del alcalde, que de realizar una buena gestión al servicio de los segovianos.

Rosalía Serrano lo demostró con su paupérrimo trabajo y escaso esfuerzo para elaborar unas ordenanzas fiscales justas y equitativas y ahora lo vuelve a certificar con un desinterés absoluto para impedir perjudicar a las empresas. Por su mala gestión, los segovianos ya están s pagando más impuestos y las empresas están cobrando más tarde.

Los datos son contundentes. En el mes de agosto de 2024 el periodo de medio de pago del Ayuntamiento y sus entidades vinculadas ha sido de 50,08 días como media, muy por encima de lo exigido por la ley (30 días). En el mes de agosto, el Ayuntamiento de Segovia ha pagado, como media, con casi 52 días (51,58) después de emitirse la correspondiente factura. La empresa de Turismo (8,77 días) y la Fundación Don Juan de Borbón (18,81 días) han pagado en un tiempo razonable (en 8,77 días y 18,81 días, respectivamente), aunque no ocurre lo mismo con el Instituto Municipal de Deportes (IMD) (47,63 días) y la empresa de suelo y vivienda Evisego (59,56 días).

Solo en lo que respecta al Ayuntamiento de Segovia, sin tener en cuenta las empresas municipales de turismo y vivienda, el IMD o la Fundación Juan de Borbón, en el mes de agosto faltaban por abonar 789.180,79 euros a proveedores, con facturas ya comprometidas, con un retraso de más de 66 días.

En lo que se refiere a la serie histórica jamás se había tardado tanto en pagar a las empresas suministradoras. En el anterior mandato bajo Gobierno del PSOE siempre se pagó en un tiempo razonable. El promedio anual en 2020, en plena pandemia, fue de 23,23 días, similar a los de los años posteriores: 24,91 (2021), 24,76 (2022) y 24,45 (2023).

En el año 2024, a la vista de los datos, el Gobierno del alcalde Mazarías no ha guardado excesivo celo en este aspecto y aunque a principios de año el PMP estaba en cifras razonables, a partir del mes de mayo, se detecta un descontrol absoluto: mayo (36,58 días) junio (45,59 días), julio (48,11 días), agosto (50,08 días.)

El retraso en el pago a proveedores supone una muestra más del desinterés del Gobierno del PP por la buena marcha de las empresas y, en consecuencia, de su estabilidad. En los últimos cuatro años jamás se había registrado un retraso tan alto en el pago. La espiral alcista en el número de días que tarda el Ayuntamiento en pagar preocupa al PSOE, que exige al alcalde y a su equipo que se pongan a la tarea y refuercen todos los mecanismos de control y gestión para reducir lo antes posible el periodo medio de pago a empresas suministradoras.

Las consecuencias de esta morosidad son claras. Habrá empresas que, ante esta tardanza anormal, prefieran no trabajar con el Ayuntamiento, mientras otras, si los retrasos se acrecientan, puedan ver comprometidas su actividad, sus resultados y, en último término, el empleo que proporcionan.

Mazarías es un mal pagador. Y tampoco le preocupa en exceso apoyar a empresas y autónomos asentados en nuestra ciudad. Uno de cada tres contratos menores (que no precisan licitación) los firma el Ayuntamiento con empresas de fuera de Segovia, de su capital y provincia, lo que supone otra muestra más de la falta de apoyo del Gobierno municipal del PP con el tejido local. Es curioso cómo el PP siempre achacaba a los Gobiernos socialistas que acudieran de forma puntual a técnicos y empresas de fuera de Segovia y la realidad es que hoy los populares realizan esta práctica de forma recurrente.

 

Esta falta de preocupación por la marcha de las empresas de nuestra ciudad lo demuestra tambiçen el hecho de que haya eludido explicar a las organizaciones empresariales el impacto que tendrá la subida tributaria aprobada en el último pleno por el PP, con la complicidad de Noemí Otero, especialmente, por el incremento de la tasa de basura.

En este sentido, esta tarde el grupo municipal del PSOE, encabezado por su portavoz Clara Martín, mantendrá una reunión de trabajo con representantes de la Federación Empresarial Segoviana (FES) y su presidente, Andrés Ortega. En el encuentro, los socialistas transmitirán su preocupación por el retraso del Ayuntamiento en el pago a proveedores y, por otro lado, explicarán de qué manera afecta a las empresas y autónomos las ordenanzas fiscales de 2025 al tejido empresarial de la ciudad.

En concreto, transmitirán su inquietud por los incrementos en la nueva tasa de basuras en las distintas actividades empresariales, pues las ordenanzas aprobadas por el PP implicarán subidas de la tasa de entre 700 y 1000% a algunos sectores.

Al PP solo le interesa recaudar para satisfacer los caprichos del alcalde y en ello se han centrado los populares. El PSOE siempre defenderá — como no puede ser de otra forma— la aplicación de las leyes —en este caso la Ley 7/2002 de 8 de abril de residuos y suelos contaminados para una economía circular– pero este cumplimiento normativo puede ser perfectamente compatible con la introducción de bonificaciones y exenciones en las ordenanzas de 2025 que permitan no incrementar la carga fiscal a las familias, colectivos más vulnerables y la actividad económica.

Sin embargo, el PP, como ya han indicado los socialistas, no se han esforzado en intentar amortiguar la presión fiscal, con más bonificaciones y exenciones fiscales, para lograr que la tasa de basura se quedara en los mismos términos que en 2024, que era el objetivo del PSOE. Los populares también se negaron a restablecer la bonificación del IBI, del 3,5% por domiciliación de los recibos; de manera que la propuesta, finalmente aprobada, quedó muy lejos de lo que pretendía el PSOE, por lo que votó en contra.

Los segovianos pagarán mucho más por lo mismo y al PP le preocupa muy poco, como tampoco, como se ha demostrado, que las empresas y autónomos que suministran al Ayuntamiento estén cobrando más tarde que nunca.