- El PP vota junto a VOX contra la propuesta del grupo municipal del PSOE para reforzar el papel del movimiento vecinal, recuperar los presupuestos participativos y reactivar el Consejo de Participación Ciudadana.
- La portavoz socialista, Clara Martín denuncia el deterioro de la relación con las asociaciones: “Ustedes no cogen el teléfono. Ustedes no resuelven”. Advierte de que “gobernar también es escuchar” y acusa al equipo de Gobierno del PP de arrinconar a quienes sostienen la vida de los barrios.
- El debate plenario deja patente que el Gobierno municipal del PP no toma en serio al movimiento vecinal ni cree en los Presupuestos Participativos. Mención aparte la postura de la ultraderecha de VOX, que considera que las asociaciones “no son la voz de los barrios” y que la moción socialista para apoyarlas y reforzar la participación vecinal era una “mamandurria”.
Segovia 29 de abril de 2026. El Gobierno municipal del PP del alcalde José Mazarías ha confirmado hoy que gestiona de espaldas a los barrios tras rechazar en el pleno del Ayuntamiento de Segovia la moción presentada por el PSOE para recuperar la participación ciudadana y reforzar el papel del movimiento vecinal en la ciudad.
La propuesta socialista fue rechazada con los votos en contra del PP y de la muleta de VOX, mientras que recibió el apoyo del PSOE, Ciudadanos, Izquierda Unida y Segovia en Marcha. Para el grupo municipal del PSOE, el resultado de la votación confirma la falta de voluntad del actual equipo de Gobierno del PP para recomponer la relación con las asociaciones vecinales, recuperar los espacios de diálogo y reforzar los mecanismos de participación que durante años permitieron una interlocución directa entre el Ayuntamiento y los barrios.
La portavoz municipal socialista, Clara Martín, defendió la moción subrayando que no se trataba de una cuestión menor ni de un simple debate administrativo, sino de una forma de entender la ciudad y la relación entre la institución municipal y la ciudadanía. “Hoy traemos a este pleno una moción que habla de algo mucho más profundo que un procedimiento administrativo o que una convocatoria de subvenciones. Habla de cómo entendemos la ciudad, habla de qué modelo queremos tener con nuestras vecinas y con nuestros vecinos. Habla también de la calidad democrática de este Ayuntamiento”, afirmó.
Martín reivindicó la participación ciudadana como una herramienta esencial de gobierno y no como un trámite que se activa únicamente cuando conviene. “La participación ciudadana no puede entenderse como un trámite, no puede limitarse a convocar reuniones cuando conviene o a escuchar únicamente cuando ya no queda más remedio. La participación es una forma de gobernar”, defendió la portavoz socialista.
En su intervención, Clara Martín recordó que Segovia contó durante años con un modelo basado en la cercanía, el diálogo y el reconocimiento del movimiento vecinal como interlocutor imprescindible. Un modelo que impulsó órganos como el Consejo de Participación Ciudadana, los presupuestos participativos, la Escuela de Participación y otros espacios de encuentro entre la ciudadanía y el Ayuntamiento.
Frente a ese modelo, la portavoz socialista denunció que el actual mandato está marcado por un deterioro evidente de la relación entre el gobierno municipal del alcalde Mazarías y las asociaciones vecinales. “En los últimos meses hemos asistido a un deterioro evidente en la relación entre el equipo de Gobierno y el movimiento vecinal”, señaló Martín, que puso como ejemplo la polémica surgida en torno a las subvenciones municipales y las dificultades de varias asociaciones para justificar determinadas ayudas.
La portavoz socialista fue clara al señalar que el problema no puede despacharse culpando únicamente a las asociaciones. “Hace apenas unos días nos decían las propias asociaciones que se van a tener que devolver parte de las ayudas por problemas en la justificación y no discutimos que si no se ha cumplido, pues evidentemente se tenga que devolver. Pero ¿dónde está el acompañamiento real para que eso no suceda?”, planteó.
En ese sentido, Martín insistió en que cuando varias entidades atraviesan dificultades similares, la institución debe hacer autocrítica. “Cuando varias asociaciones tienen dificultades al mismo tiempo, quizá el problema no sea que lo tienen ellos, quizá el problema es que ha fallado el acompañamiento desde la institución municipal”, afirmó.
La moción socialista planteaba medidas concretas para revertir esta situación, entre ellas recuperar una gobernanza participativa real, reactivar y reforzar el Consejo de Participación Ciudadana, recuperar la Escuela de Participación, incorporar a las asociaciones vecinales en el diseño de proyectos municipales, retomar los Presupuestos participativos, elaborar un plan urgente de mantenimiento de calles, aceras y espacios públicos con participación vecinal, y establecer un proceso inmediato de información y acompañamiento técnico en materia de subvenciones.
Durante el debate, Clara Martín reprochó al PP y al concejal de Participación Ciudadana, Gabriel Gómez Cobos, que hable de participación mientras mantiene desactivados los principales espacios de interlocución con los barrios. “Hablan de las comisiones, ¿de acuerdo? Pero ¿dónde están los consejos? ¿Cuántas veces ha convocado al Consejo de Participación Ciudadana? ¿Cuántas veces se ha atrevido a sentarse ahí, delante de todas las asociaciones, a explicar las cuestiones?”, preguntó.
La portavoz socialista también acusó al equipo de Gobierno de falta de respuesta directa a las asociaciones. “Está claro que ustedes no cogen el teléfono. Ustedes no resuelven. Se lo han dicho por activa y por pasiva”, señaló Martín, quien añadió que el concejal responsable “no da respuesta, ni siquiera a los correos electrónicos que les envían en muchas de las ocasiones”.
La derecha deja en evidencia su falta de compromiso con la participación
Para el PSOE, el rechazo de la moción no es un hecho aislado, sino la confirmación de una forma de gobernar alejada de los barrios y de quienes conocen de primera mano los problemas cotidianos de la ciudad. Martín lo expresó con claridad al defender que las asociaciones vecinales “no son un problema que gestionar”, sino aliadas fundamentales para mejorar Segovia.
“Son quienes detectan antes que nadie el deterioro de una calle, la falta de accesibilidad, los problemas de convivencia o las necesidades de un barrio. Son quienes sostienen las actividades culturales, sociales y comunitarias muchas veces de manera voluntaria. Donde no llega la institución, allí están ellos”, afirmó.
El debate también evidenció la posición de VOX, que llegó a reducir la participación ciudadana al voto en las urnas y a cuestionar el papel de las asociaciones vecinales como voz de los barrios. “No son la voz de los barrios”, dijo su concejal Alfonso Ceballos-Escalera que llegó a calificar la moción socialista como una “mamandurria”. Para el grupo socialista, esa intervención dejó al descubierto una visión que resta legitimidad al movimiento vecinal y que desprecia la aportación de quienes trabajan de forma voluntaria por mejorar sus barrios.
Clara Martín respondió a esa posición defendiendo el valor democrático de las asociaciones y recordando que la participación no sustituye a las instituciones, sino que las mejora. Frente a quienes pretenden arrinconar al movimiento vecinal, la portavoz socialista defendió que escuchar a los barrios no debilita a un gobierno, sino que lo hace más útil, más cercano y más eficaz.
Pese al tono de la discusión, Martín insistió en que la moción socialista no buscaba abrir un nuevo frente político, sino recuperar puentes con el tejido vecinal. “Esta moción no quiere abrir trincheras, quiere tender puentes. Puentes con los barrios, puentes con los vecinos”, defendió.
Para los socialistas, el voto en contra del PP y VOX supone una mala noticia para la participación ciudadana en Segovia. Mazarías y su equipo han perdido una oportunidad para corregir errores, reforzar el acompañamiento a las asociaciones y recuperar mecanismos de diálogo que permitían a los barrios participar de forma real en las decisiones municipales.
Los socialistas seguirán defendiendo un modelo de ciudad basado en la participación real, la cercanía y el reconocimiento del papel de las asociaciones vecinales. Frente a un gobierno que rechaza reforzar estos mecanismos, el PSOE sostiene que una Segovia mejor no puede construirse de espaldas a sus barrios, sino contando con ellos cada día.