El grupo municipal del PSOE presentará en el próximo Pleno una moción para recuperar la participación ciudadana real en Segovia, ante el deterioro progresivo del diálogo con los barrios durante el actual mandato. La portavoz socialista, Clara Martín, junto a la concejala Mayte Mañas, ha denunciado que el Gobierno del Partido Popular ha arrinconado a las asociaciones vecinales y ha sustituido la escucha por la imposición.
Como último ejemplo, han señalado la gestión de las inundaciones en el mercado de la Albuera, donde el Ejecutivo municipal ha optado por responsabilizar a los propios comerciantes en lugar de analizar las causas y ofrecer soluciones. Frente a este modelo, el PSOE plantea recuperar los órganos de participación, reforzar el papel del movimiento vecinal y volver a incorporar a la ciudadanía en la toma de decisiones que afectan al día a día de la ciudad.
Este el texto íntegro de la MOCIÓN:
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
La participación ciudadana no es un elemento accesorio de la acción municipal. Es una forma de gobernar. Supone entender que una ciudad se construye mejor cuando escucha, cuando dialoga y cuando incorpora a la toma de decisiones a quienes viven en ella cada día.
El grupo municipal del PSOE ha defendido siempre este modelo. Un modelo basado en la cercanía, en la interlocución permanente y en el reconocimiento del papel del movimiento vecinal como pieza clave para mejorar la gestión municipal y la vida en los barrios.
En este sentido, el Ayuntamiento de Segovia dio en 2004 un paso decisivo con la creación de la Concejalía de Participación Ciudadana, situando esta materia en el centro de la acción municipal. Aquella decisión permitió desarrollar un modelo estable de participación, con instrumentos, canales y espacios que facilitaron una relación directa y útil entre la administración y la ciudadanía.
Durante los gobiernos municipales socialistas se impulsaron órganos de participación, espacios de encuentro, herramientas de comunicación directa y mecanismos de formación y acompañamiento a las asociaciones, como la Escuela de Participación. Asimismo, se pusieron en marcha iniciativas como los Presupuestos Participativos, que permitieron a los vecinos y vecinas influir de forma real en la priorización de inversiones y actuaciones municipales.
Ese modelo consolidó al movimiento vecinal como un interlocutor imprescindible. Las asociaciones de vecinos han sido una referencia para conocer la realidad de los barrios, detectar problemas, trasladar demandas y proponer soluciones. Su trabajo, en muchos casos voluntario, constituye una aportación esencial a la vida social de la ciudad.
La participación ciudadana, por tanto, no es solo un mecanismo administrativo. Es una forma de ejercer un liderazgo compartido. Y solo desde ese liderazgo compartido es posible avanzar en la construcción de una Segovia más cohesionada, más cercana y mejor gestionada.
Sin embargo, en el actual mandato se ha producido un retroceso en este modelo. Los órganos de participación han perdido peso, los espacios de diálogo se han debilitado y el contacto con las asociaciones vecinales se ha deteriorado. La participación ha dejado de ocupar el lugar central que le corresponde en la acción municipal.
Esta situación se ha hecho especialmente visible en la gestión de las subvenciones dirigidas a las asociaciones de vecinos. La introducción de cambios en los procedimientos y en los criterios de justificación no ha venido acompañada de la información, la claridad y el apoyo necesarios. La falta de acompañamiento institucional ha generado incertidumbre y dificultades en colectivos que desarrollan su labor de manera voluntaria y que requieren orientación para cumplir adecuadamente con los requisitos administrativos.
Como consecuencia, algunas asociaciones se encuentran en situaciones complejas, con problemas para justificar ayudas y con la posibilidad de tener que devolver cantidades económicas.
Al final, el trabajo conjunto puede tener puntos de desencuentro, pero lo que es claro es que con diálogo y objetivos comunes llegan las respuestas y las soluciones a los problemas.
Las asociaciones de vecinos desempeñan una función esencial. Son la voz de los barrios, canalizan necesidades reales y contribuyen a mejorar la ciudad desde el conocimiento directo de los problemas cotidianos. Por ello, deben ser escuchadas, respetadas y tenidas en cuenta como parte activa en la acción municipal.
Ha sido precisamente el contacto y escucha permanente que mantiene el grupo socialista con el movimiento vecinal el que le empuja a presentar esta moción al pleno. Porque recuperar la participación ciudadana no es una opción, es una necesidad. Supone reforzar la calidad democrática, mejorar la eficacia de las políticas públicas y devolver a los barrios el papel que les corresponde en la construcción de la ciudad.
ACUERDO
Por todo ello, el grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Segovia, propone:
- Recuperar una gobernanza participativa real, incorporando de forma efectiva la opinión y las propuestas del movimiento vecinal en la elaboración de ordenanzas, tasas, reglamentos, planes municipales y decisiones de especial incidencia en la vida de la ciudad.
- Reactivar y reforzar los órganos municipales de participación ciudadana, en especial el Consejo de Participación Ciudadana, garantizando su convocatoria periódica y su funcionamiento efectivo, así como recuperar instrumentos de formación y acompañamiento como la Escuela de Participación.
- Incorporar la participación de las asociaciones vecinales en la fase de diseño y desarrollo de los proyectos de inversión y actuaciones en los barrios, con el objetivo de ajustarlos a las necesidades reales de la ciudadanía.
- Retomar los Presupuestos Participativos como herramienta de participación directa en la definición de inversiones y mejoras en la ciudad.
- Elaborar, en colaboración con las asociaciones vecinales, un plan urgente de mantenimiento de calles, aceras y espacios públicos, con priorización de actuaciones y calendario definido.
- Establecer de manera inmediata un proceso de información, aclaración y acompañamiento técnico a las asociaciones vecinales en relación con las convocatorias de subvenciones municipales, garantizando criterios claros y apoyo suficiente para evitar situaciones de inseguridad o devolución de ayudas.