• Tras un año del PP y Mazarías al frente del Gobierno del Ayuntamiento, Segovia padece bloqueo y retroceso. La ciudad no ha experimentado ningún avance en los grandes proyectos de desarrollo económico y urbano. Segovia se queda atrás, mientras el PP desprecia la colaboración de los socialistas para superar esta alarmante parálisis.
  • José Mazarías está más preocupado en satisfacer sus caprichos y propios intereses –y en agradar a su jefe Mañueco– que en atender las necesidades de la ciudad. Sus decisiones, improvisadas y en no pocos casos hasta imprudentes, han provocado un malestar generalizado, desde el tejido cultural al movimiento vecinal. También ha demostrado que no es un alcalde de fiar, como lo demuestra el ‘pactus interruptus’ con la extrema derecha al que ha renegado por interés partidista, pese a llevar su firma de puño y letra.
  • Frente a la errática gestión del PP, el PSOE, en su papel como principal grupo de la oposición, ha llevado a cabo una labor fiscalizadora seria, responsable y rigurosa. Desde el primer minuto, los socialistas plantearon propuestas en positivo y brindaron su colaboración y experiencia, aunque el PP siempre lo ha rechazado, negando, por ejemplo, la celebración de mesas de trabajo sobre desarrollo económico, industria o turismo.

Segovia 18 de junio de 2024. Tras un año de gestión del PP al frente del Ayuntamiento, Segovia sufre una preocupante parálisis en los grandes proyectos de futuro, de desarrollo económico y urbano, mientras ha experimentado un palpable retroceso en otros que permitieron la transformación y avance de la ciudad en los últimos veinte años. Así lo ha señalado la portavoz municipal del PSOE, Clara Martín, hoy en rueda de prensa, acompañada por otros miembros del grupo socialista, para hacer balance del primer año de gestión del Gobierno municipal del PP que encabeza José Mazarías.

La pobre y caótica gestión del PP en el último año está lastrando el presente y futuro de esta ciudad, donde cada vez más son los ciudadanos que asisten con asombro y perplejidad a las decisiones caprichosas e improvisadas de un alcalde, José Mazarías, que ya dejó claro desde el principio cuáles eran sus verdaderos intereses y los de su equipo, resumidos en una frase ya célebre y muy reveladora: “Aquí no hemos venido a perder dinero”.

Quedarse parado es ir hacia atrás. El alcalde lleva demasiado tiempo inmóvil y bloqueado, y cuando hay parálisis, hay retroceso. La triste realidad es que Segovia ha perdido un año en el impulso de los grandes proyectos de futuro, para diversificar su economía y promover industria como fuentes de empleo y bienestar.

Segovia se queda atrás por culpa de la inacción de un Gobierno municipal del PP que no tiene un proyecto de ciudad, ni rumbo ni estrategia, que se ha demostrado como perezoso y soberbio, solo preocupado en aplicar el rodillo para desmantelar 20 años de herencia socialista y en procurar su propio bienestar, con el aumento de concejales liberados (a sueldo del Ayuntamiento) y un propósito de retribución de subida salarial desorbitada que frenó la oposición con el PSOE a la cabeza.

Es lamentable que para conseguir sus intereses, que son los suyos propios, y anular cualquier tipo de oposición, el alcalde Mazarías alcanzase un acuerdo de gobernabilidad con la extrema derecha de VOX, con un pacto, que ha funcionado en la sombra a pleno rendimiento, del que renegó, pese a llevar su firma de puño y letra, por puros intereses electoralistas. Mazarías no es de fiar, porque se ha demostrado de forma nítida, que su palabra no vale.

Para justificar tanto despropósito en la gestión no sirve como excusa el argumento de ser un Gobierno bisoño o sin experiencia. Es triste que después de 20 años en la oposición, el PP no tuviera una idea y proyectos claros para ejecutar al día siguiente al de toma de posesión en el cargo del señor Mazarías, quien, por otra parte, ha despreciado cualquier ayuda o colaboración por parte del PSOE.

La portavoz municipal Clara Martín se ha ofrecido en múltiples ocasiones a brindar su colaboración para no permitir el bloqueo, ralentización o pérdida de proyectos, como los gestados en el anterior mandato, muchos dotados con fondos europeos. Así, por ejemplo, los socialistas plantearon la creación de mesas de trabajo conjunto sobre desarrollo económico, industria o turismo; a lo que siempre se ha negado el PP.

 

El ‘bluff’ de un Gobierno perezoso y entregado a los caprichos del alcalde

Las vecinas y vecinos de Segovia ya constatan que el alcalde y su “preparadísimo” equipo, el que no ha venido al Ayuntamiento a perder dinero, son un auténtico ‘bluff’, pues en apenas un año han llegado incluso a defraudar a sus propios votantes.

Las primeras decisiones de Mazarías vinieron marcadas por el autoritarismo, la falta de transparencia y la ausencia total de talante democrático; expulsado a los portavoces de los grupos políticos de la Junta de Gobierno local o negándose a comparecer en rueda de prensa de forma semanal como era habitual.

Mazarías no ha impulsado ni un solo nuevo proyecto de envergadura en todo un año, en el que se ha dedicado a satisfacer sus caprichos.

Con independencia del firme propósito de subirse el sueldo, de un 14 a un 38%, frenado en seco por la oposición, con el PSOE a la cabeza, Mazarías ha consumado un fuerte incremento del gasto político en el Ayuntamiento (el Gobierno municipal ha pasado de 7 a 10 concejales liberados) y pagado a costa de los contribuyentes no pocos antojos.

 

Entre ellos, el alquiler de nuevos coches oficiales de alta gama, el coctel privado tras su toma de posesión, el futuro traslado de los funcionarios al edificio CIDE, donde instalará su despacho y el de sus concejales, o el incremento desproporcionado en las partidas para publicidad institucional y atenciones representativas y protocolarias, entre lo que se incluye el aumento de los gastos previstos para viajes y comidas o, por ejemplo, el importante gasto en cubre-vallas o banderas.

Obsesionado en hacer ‘oposición a la oposición’, Mazarías y el PP han sufrido una lamentable amnesia al no reconocer las bondades de la herencia socialista, y nunca recordar el origen o autoría de proyectos que ahora están ejecutando, como es el caso de todos los asociados a los casi 19 millones de euros captados de fondos europeos.

 

Desarrollo económico: las trabas al CITAR y la supresión de bonos comercio

En materia de desarrollo económico, el Gobierno de Mazarías ha frenado en seco la implantación del Centro de Innovación y Tecnificación de Alto Rendimiento (CITAR) en Segovia, con excusas poco consistentes y argumentos peregrinos. El proyecto, que cuenta el compromiso inequívoco del Ministerio de Educación, permanece paralizado.

Nunca creyeron en el CITAR, primero negándose a aprobar la Memoria de Gestión, y después, como siempre fue su anhelo, por el capricho de Mazarías de trasladar al edificio CIDE su despacho y los servicios administrativos del Ayuntamiento. Tal y como ha denunciado el PSOE, esta mudanza supone un despropósito (además de un gasto nada despreciable) pues contribuye a dejar el casco antiguo como un espacio reservado para el turismo.

No podemos creer que Mazarías quiera el CITAR fuera de Segovia, un proyecto al que debería dar todas las facilidades, además de recuperar el proyecto primitivo del CIDE y para el que fue concebido, como un espacio destinado a albergar empresas y actividades relacionadas con la innovación.

Por otra parte, el Plan de renovación de los polígonos industriales, acordado con la patronal, también está paralizado, mientras han suprimido la campaña de bonos comercio, que supusieron una inyección directa de 3,4 millones de euros al sector.

Las únicas intervenciones para estimular y ayudar al sector se derivan de los dos proyectos ‘Buen Comercio’ y ‘Son Compras y Mucho Más’ para los que el anterior Gobierno socialista captó fondos europeos (3,7 millones). Aquí se incluía la reurbanización de la calle Blanca de Silos, pero no en los términos planteados por el alcalde Mazarías, de peatonalización de la calle para transformarla en un supuesto ‘bulevar’, en contra de vecinos y comerciantes, constituidos en Plataforma para impedir este nuevo antojo del alcalde. Y tampoco se ha avanzado en el proyecto de Segovia Smarth Digital.

 

Desarrollo urbano e industrial: Mazarías aparca el PRAU de Las Lastras y ningún avance sobre Prado del Hoyo

Ningún avance en el desarrollo urbano de Segovia. En un año no han diseñado el Plan Estratégico y de Agenda Urbana, pese a que cuentan con un documento de diagnóstico que dejó sobre la mesa el anterior Gobierno socialistas. Y en planificación urbanística, el casillero del Gobierno del PP se mantiene a cero: paralizada la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Segovia, tampoco se han realizado avances en sectores urbanísticos imprescindibles para la generación de nueva vivienda, como el Velódromo, las áreas A y B, el antiguo Regimiento, el entorno de la vieja estación de Renfe o la calle Tours.

Y si nula ha sido la gestión y el trabajo para promover el desarrollo de suelo y vivienda, el Gobierno del alcalde Mazarías apenas ha movido un dedo para avanzar en el desarrollo industrial de Prado del Hoyo y en el Puerto Seco. Eso sí, no ha tenido reparo en acudir a otro municipio, a Bernuy de Porreros, para promocionar su futuro polígono industrial, ‘Los Hitales’, lo que supone un despropósito más para un alcalde que no ejerce como tal, porque parece aún tener enfundado el traje de delegado de la Junta.

Asombra el desprecio del Gobierno del PP por facilitar la construcción de vivienda pública, mientras Segovia se encarama en el ranking de ser la ciudad donde más subió el precio del alquiler en el último año (un 23%). Para librar de compromisos a su jefe Mañueco y quizá para favorecer los intereses privados en el mercado de la vivienda, el alcalde Mazarías ha dado carpetazo al PRAU de Las Lastras, olvidado en un cajón el desarrollo de los terrenos del antiguo Regimiento y de la actuación prevista de vivienda pública en el solar del antiguo cuartel de bomberos.

Las únicas viviendas públicas que se van a ejecutar, hasta 93, son las que corresponden al proyecto de viviendas colaborativas de alquiler para jóvenes auspiciado por el anterior Gobierno socialista, que aprobó la cesión de la parcela junto a la plaza de toros a la entidad pública Somacyl.

Recordemos que el concejal de Urbanismo, Alejandro González Salamanca, en unas desafortunadas declaraciones, equiparó la promoción de vivienda pública con la promoción de barrios marginales o guetos para personas con menos recursos. Habló de que iban a promover “chalecitos”, en sintonía de lo que, según dijo, querían los segovianos y comparó el desarrollo de Las Lastras con el ‘barrio de las 3.000 viviendas’ de Sevilla.

El presunto ‘plan de choque’ en Urbanismo para agilizar los trámites urbanísticos sigue en el aire, de tal manera que el servicio ha empeorado de forma sustancial con la pérdida de al menos tres técnicos. Además, el PP ha paralizado todas las inversiones en materia de rehabilitación de vivienda (no se han convocado las subvenciones para las ITES), mientras se han suprimido dos de los Entornos Residenciales de Rehabilitación Programada (ERRP) previstos en el anterior mandato para los barrios de San José y San Lorenzo.

 

Ni una sola obra nueva de reurbanización integral de calles

No se ha ejecutado ni una sola obra de reurbanización integral de una calle, a excepción de Blanca de Silos y el eje Daoiz-Alcázar, aunque en este caso son obras financiadas gracias a los fondos europeos obtenidos por el PSOE. Pese al lamentable estado que presentan los pavimentos de muchas calles, tampoco se han llevado a cabo planes de mejora de aceras y de asfaltado; un lavado de cara de las calles al que, al parecer, irán ahora destinados el grueso de los fondos de cooperación local asignados a Segovia.

El ascensor del Paseo del Salón se ha guardado en el cajón y la única obra prevista en los barrios incorporados es la calle Cantarranas, incluida en los últimos Presupuestos Participativos del PSOE.

En materia de Patrimonio histórico, no han realizado ni una sola inversión en monumentos de titularidad municipal, como la muralla y el Acueducto. Aquí cabe recordar que el Gobierno del señor Mazarías tuvo que devolver casi los 100.000 euros que concedió el monumento romano por parte del Ministerio de Cultura.

Por fortuna, se aprobado el Plan de Gestión de la ciudad vieja de Segovia y su Acueducto, auspiciado por el anterior Gobierno municipal, un ambicioso documento que el grupo socialista confía que se ejecute conforme a los términos inicialmente aprobados.

Las únicas obras en materia de Patrimonio Histórico que se van a ejecutar son las vinculadas a los fondos europeos: las rehabilitaciones de la muralla en el entorno del Acueducto y de la iglesia San Nicolás, la construcción de un graderío en el jardín de los Poetas, y poner en valor los restos arqueológicos de la Plaza de Guevara.

El bulevar de Blanca de Silos y los ‘remontes mecánicos’: los antojos de un alcalde que vive fuera de la realidad

En materia de la movilidad, la gestión se ha centrado únicamente en el proyecto dotado con fondos europeos para implantar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), con una ordenanza que el PP, para satisfacer a VOX, va a retrasar lo máximo posible. Sigue vigente la ocurrencia del alcalde Mazarías de peatonalizar Blanca de Silos, sin la correspondiente actualización del Plan de Movilidad Sostenible que de viabilidad a medidas como ésta.

El PSOE ha exigido al PP que recupere el ascensor del Salón y abandone otras ideas de alto coste económico y con gran impacto sobre el patrimonio. Nos referimos a los cuatro ‘remontes mecánicos’ que los estudios técnicos encargados por el Ayuntamiento cifran en casi 13 millones de euros el coste de los cuatro ‘remontes mecánicos’ que anunció Mazarías. Quizá el alcalde se sintió avergonzado al comprobar, en negro sobre blanco, el coste de esta nueva ocurrencia y optó por no presentarlo a los medios de comunicación y guardarlo en un cajón.

El sistema de lanzaderas de autobuses al casco antiguo, ensayado en septiembre y que generó múltiples quejas, supone una muestra palpable de la falta absoluta de planificación y desorganización que tiene el equipo de Gobierno del PP en relación a la movilidad de la ciudad. Al margen de que si se quiere reducir el tráfico en la ZBE lo lógico es reforzar el transporte público y no reducirlo, el empeño de Mazarías por implantar el sistema no responde a ningún estudio técnico sino a una nueva ocurrencia.

En un año, el Gobierno del PP no ha impulsado ni un mínimo avance para la ampliación de la estación de autobuses ni del centro de transportes, mientras que en materia de Medio Ambiente, uno de los aspectos más destacados es el inicio de las obras para la renovación del colector de Tejadilla gracias al acuerdo con ACUAES gestado en el anterior mandato socialista. Gracias al proyecto socialista ‘Acueductos de Biodiversidad’, dotado con una subvención de 3,8 millones, se ejecutarán importantes mejoras en la cabecera de Tejadilla y en el barrio de Nueva Segovia con la renaturalización de hasta cuatro plazas.

Lamentable ha sido el anuncio de supresión del centro de educación ambiental del Valle del Eresma en San Lorenzo y su futuro traslado al barrio de La Albuera, especialmente sin contemplar una alternativa en el Molino de la Perla, un edificio que, por el momento, ya no será rehabilitado. Por otro lado, se ha implantado el contenedor marrón, eso sí, aunque gracias a una subvención heredada y conseguida por la gestión socialista.

 

El desmantelamiento del tejido cultural

El Gobierno municipal del PP del alcalde Mazarías ha demostrado en un año que está empeñado en acabar con el legado y prestigio de Segovia en materia cultural y de dinamitar la amplia y diversa oferta cultural, accesible, gratuita y de calidad, construida a lo largo de las dos últimas décadas por impulso y colaboración del Ayuntamiento y la participación activa de los agentes locales. La estrategia del PP es la de desmantelar lo ya existente para implantar su propio modelo, que gira únicamente en extraer rentabilidad económica a la cultura, sin más consideraciones. “Durante muchos años en Segovia la cultura ha sido gratuita. Regalar la cultura no es ponerla en valor”, ha dicho, sin rubor, el concejal de Cultura, Juan Carlos Monroy.

La rentabilidad económica es la brújula que sigue el PP en materia cultural. En su programa electoral, Mazarías ya anunció que revisarían las ayudas a colectivos, festivales y asociaciones culturales en función del retorno social, expositivo y económico a la sociedad segoviana. El concejal de Cultura no acertó a explicar (ni por supuesto a convencer) a los colectivos del porqué se había cambiado el sistema vigente (el de los convenios nominativos y otro más de concurrencia competitiva) que era perfectamente legal y transparente y suponía un respaldo inequívoco y fundamental de apoyo a la cultura segoviana y de protección de proyectos de amplia trayectoria.

Mazarías ha generado profundo malestar en el tejido cultural de nuestra ciudad, provocando, por ejemplo, una recogida de firmas por el grupo La Esteva o que el Festival de Música Diversa optase por parar y no celebrar una nueva edición, al menos de forma temporal. Pero es que también el malestar ha llegado a los barrios, que se han visto privados de sus festivales, como el de magia en San Lorenzo, el de circo en La Albuera  o el Festivalito de Nueva Segovia.

Pero es que también, en esa obsesión por borrar toda huella socialista, el PP ha fulminado proyectos exitosos como el festival SE-CINE, el Encuentro de Mujeres que Transforman el Mundo o “Segovia 10, diez proyectos de creadores locales’. Han aparcado proyectos como el de emplazar en San Pedro de los Picos la Colección MER y han dado la espalda a las ferias de artesanía, cerámica o del libro antiguo, desalojándoles de su tradicional espacio en la avenida del Acueducto.

En este apartado cultural, no podemos obviar cómo el alcalde ha obviado las fiestas patronales de los barrios, ha estado ausente en la mayoría, y solo ha acudido a aquellos en los que se siente ‘cómodo’.

Mención aparte merece la vergonzosa situación generada por la ocurrencia de trasladar el ferial al Regimiento, para el que se aprobó, en sesión extraordinaria de la junta de Gobierno local, una modificación presupuestaria de casi 300.000 euros para acondicionar el terreno. Sin planificación, consciente de que no llegaba a tiempo, en contra del sentido común y de la opinión de feriantes y vecinos, el alcalde tuvo que rectificar, aunque echando la culpa a otros, como es su costumbre.

 

Una desorbitada subida de impuestos y un presupuesto ficticio

El Gobierno municipal del PP ha subido en 2024 de forma importante los tributos a los segovianos, incumpliendo su programa electoral. Las primeras ordenanzas fiscales de José Mazarías como alcalde han implicado una contundente y elevada subida en varios tributos municipales que repercuten directamente en las familias, como el IBI (3,6%)  o la tasa de basuras (17%), rompiendo de esta manera de forma abrupta la línea mantenida por los anteriores Gobiernos municipales del PSOE, que gracias, a una buena gestión, congelaron tasas, impuestos y precios públicos en la última década manteniendo una alta calidad en la prestación de los servicios.

En clave económica, el Gobierno del PP, gracias al apoyo de sus ‘socios’ de VOX, aprobó su Presupuesto de 2024 y rechazó la alternativa socialista que trataba de corregir un programa económico fruto de la improvisación, absolutamente irresponsable y ficticio, que desde luego no sirve para encarar los retos de la ciudad de Segovia y que no responde a un proyecto de ciudad ni a los intereses y necesidades de los segovianos.

 

El ‘maravilloso’ paseo de los horrores: un antojo de casi 80.000 euros

El PSOE está muy preocupado por la gestión de la Concejalía de Turismo. No solo está en grave riesgo el cumplimiento de proyectos como ‘Segovia Fluye’, dotado con fondos europeos, fundamental para hacer de Segovia una ciudad referente en materia de sostenibilidad turística; sino que la Concejalía está enfocando sus esfuerzos en eventos que no son exclusivos de la ciudad y que pueden suponer una saturación del recinto amurallado. Resulta sorprendente el gasto previsto de más de 200.000 euros para celebrar en un solo fin de semana y con numerosas actividades que no serán gratuitas el 550 aniversario de proclamación de Isabel I de Castilla, que será gestionado por la empresa municipal de turismo por encomienda del Gobierno municipal.

El ‘Paseo de la Navidad en el Paseo del Salón ha sido otro de los insólitos antojos del señor Mazarías y que ha resultado ser un auténtico fiasco. El Gobierno del PP se gastó alrededor de 80.000 euros en las actividades navideñas y en este ‘maravilloso paseo de los Horrores’, como le bautizaron los comerciantes segovianos participantes.

Fue una gestión nefasta, caracterizada por el descontrol, que no por el infortunio, y con un procedimiento absolutamente irregular y posiblemente ilegal, por lo que el PSOE pidió el cese o dimisión de la concejala responsable, antes de proceder a reclamar un revisión de oficio de todo el expediente al existir adjudicaciones a dedo, el pago de gastos impropios o actuaciones al margen de informes técnicos. El incendio de la churrería, en plena calle real, con dos heridos, fue un episodio grave que el PP atribuyó a un mero accidente laboral

 

 

Módulo de atletismo: un baño de realidad

En el área de Deportes, el PSOE brindó su apoyo al Gobierno del PP para la consecución del certificado de Segovia como Ciudad Europea del Deporte, una distinción que, a día de hoy, ofrece dudas sobre el impacto real que tendrá en el deporte base y mejora de los clubes y entidades deportivas de la ciudad, que no parecen ser la prioridad del alcalde Mazarías, a tenor de los retrasos que acumulan el abono de subvenciones.

En relación al Módulo Cubierto de Atletismo, la ministra Pilar Alegría y Mañueco acordaron en enero mantener el proyecto del Módulo de Atletismo diseñado por el anterior Gobierno municipal socialista. Es decir, acordaron respetar el acuerdo y compromiso alcanzado en su día y llevar adelante el proyecto ya pactado a nivel técnico y presupuestario. Fue un baño de realidad y un auténtico varapalo al alcalde Mazarías que, sin consultar a nadie, ordenó paralizar la licitación para impulsar un nuevo proyecto que venía a incrementar el presupuesto original, sin contar con la opinión, supervisión y visto bueno de las otras dos administraciones implicadas y sus técnicos.

Y en relación a la participación ciudadana, el Gobierno de Mazarías ha mantenido una actitud de ignorar al movimiento vecinal, que ha expresado un descontento generalizado ante la falta de comunicación y de repuestas por parte del Gobierno del PP. Varias asociaciones llegaron a acumular importante deudas e impagos ante el retraso, algunas hasta 5 meses, en la firma de los convenios con el Ayuntamiento para afrontar los gastos de alquiler y mantenimiento de sus sedes.

El distanciamiento con el movimiento vecinal y el nulo interés del PP por hacerles partícipes de la gestión de proyectos queda en evidencia con la supresión de los Presupuestos Participativos.

 

Oposición fiscalizadora exigente y constructiva.

Como principal grupo de la oposición y en cumplimiento con el mandato de los ciudadanos, el PSOE ha llevado a cabo una labor fiscalizadora seria, responsable y rigurosa. Desde el primer minuto, los socialistas plantearon propuestas en positivo y brindaron su colaboración y experiencia, aunque el PP y Mazarías siempre lo ha rechazado, negando la celebración de mesas de trabajo sobre desarrollo económico, industria o turismo.

Los socialistas han presentado mociones para instar a la participación de los grupos en la junta de Gobierno local, a que el Gobierno del PP presentase un presupuesto municipal para el 2023 y a que promoviera una revisión del PGOU a través de una mesa de trabajo con los diferentes grupos y al desarrollo de suelos municipales y del PRAU de Las Lastras. También planteó, igualmente sin éxito, a promover una mesa de trabajo de los grupos para el desarrollo económico basado en el fomento de la industria y el fortalecimiento de la actividad económica; para que desista de la peatonalización de Blanca de Silos y para el mantenimiento de las ferias y mercados tradicionales.

Además, el PSOE presentó mociones para recuperar los convenios que tenía el Ayuntamiento con entidades culturales, para la mejora de los accesos a la estación Segovia-Guiomar, y para instar a la Junta de Castilla y león a que incluyera en el Presupuesto regional de 2024 un conjunto de inversiones de interés general para la ciudad. Los socialistas también han reclamado la promoción y difusión del Memorial Democrático de La Cárcel o para que el Ayuntamiento impulse acciones en favor de un turismo sostenible conforme al ‘Plan de Gestión de la Ciudad Vieja de Segovia y su Acueducto’.

A lo largo del último año, el grupo socialista ha mantenido numerosas reuniones de trabajo con las federaciones y asociaciones de vecinos, de forma conjunta y también de forma individualizada, con asociaciones y entidades del tejido cultural, con representantes de trabajadores y comités de empresas que prestan servicio al Ayuntamiento, con afectados como la Plataforma en contra del bulevar de Blanca de Silos, con representantes de las ferias y mercados tradicionales, con colectivos profesionales de diferentes sectores, con representantes de agentes económicos y entidades como FES, con diferentes colectivos y asociaciones del ámbito social… y todo en una labor continua de escucha, para recoger sus demandas y necesidades y presentar propuestas en positivo. Larga lista también la de preguntas orales, por escrito y ruegos presentadas en todos los plenos en una labor fiscalizadora en favor de la defensa de los intereses de los segovianos.

 

El ‘pactus interrumpus’ de la vergüenza con la firma del alcalde

Uno de los hitos sin duda más importantes que marcan el primer año de mandato se refiere al ‘pactus interruptus’ entre PP y VOX. Ha sido uno de los episodios más graves y bochornosos de la política local, que, tristemente, puso a Segovia en el punto de mira. Mazarías quiso desvincularse de un pacto de gobernabilidad con la extrema derecha, pese a que está firmado por él, en todas sus páginas.

Se trata de un pacto que, como tal y como ha quedado demostrado, se ha ido ejecutando a la sombra durante meses, a espaldas de los ciudadanos. Primero el PP negó su existencia y después Mazarías no tuvo más remedio que admitir la evidencia, aunque negando su validez, poniendo como excusa que VOX aspiraba a introducir otros puntos de calado ideológico, algo que ha negado con rotundidad la portavoz del grupo de extrema derecha.

El grupo municipal del PSOE llevaba denunciando durante meses y de forma reiterada la existencia de este pacto con la extrema derecha, aunque Mazarías y su equipo de Gobierno siempre lo han negado. Nunca lo han reconocido, pero la verdad es tozuda y siempre da la cara. ¿Cuánto vale la palabra de Mazarías? ¿Ha tomado por tontos a los segovianos? Ha mentido sin pudor Mazarías ha llevado a la práctica este acuerdo, oculto a los ciudadanos, que fue reflejado en el Presupuesto de 2024, que VOX votó a favor. Este ‘pactus interruptus’ es la prueba de que Mazarías no es de fiar porque su firma no vale nada.