Fernando Pérez Peña

Hagamos memoria. En 2019 la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León (JCyL) hace público un documento con una serie de medidas para reordenar la atención sanitaria en el medio rural, eufemismo con el que se pretende ocultar una contrarreforma sanitaria que afecta especialmente a las personas de más edad que viven todo el año en nuestros pueblos. Y en un acto de indignidad, aprovechando la pandemia, esas medidas de recorte de la sanidad pública se imponen cerrando consultorios en municipios como Riaguas de San Bartolomé y limitando la atención médica en otros con más población. Las diferentes zonas básicas de salud de Segovia han visto sensiblemente mermados sus recursos humanos y materiales. Y esto no es una invención mía, ahí está el informe del PSOE en que se demuestra con datos ese recorte en cada ZBS.

Lo que posiblemente no se esperaban los responsables de la Consejería de Sanidad era el amplísimo rechazo a su documento.  Tan solo solo en Riaguas, un pueblo con menos de 50 habitantes censados, nos hemos manifestado hasta en cuatro ocasiones, hemos apoyado activamente la campaña nuestro médico se queda y escrito varios artículos denunciando estos recortes. Exigimos algo que es de estricta justica, la atención médica presencial en nuestro consultorio un día a la semana. Pero resulta que a los responsables de la Gerencia de Asistencia Sanitaria esto les parece excesivo.

Sin duda la movilización ha hecho mella en el Gobierno de la Junta porque hace escasas fechas el señor Mañueco decidió retirar el documento sobre la reforma sanitaria. O quizás solo nos lo hizo creer porque la consecuencia lógica de esta decisión debería haber sido el cese inmediato de la consejera de Sanidad y del vicepresidente de la Junta al quedar desautorizados. Pero no. Ahí siguen, por lo que empiezo a pensar que todo esto es un engaño. Y a las pruebas me remito: en Riaguas todo sigue igual de mal. Siguen insistiendo en que, como somos pocos, hay que hacer recortes y suprimir la visita semanal del médico. Y pretenden que pidamos cita por internet. Es difícil imaginar mayor despropósito.

Pero hay más. Hace unos días se ha desplazado a Riaguas una delegación de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Segovia. Tras el aséptico título “Educación para la salud: atención sanitaria en mi localidad” vinieron a decirnos que en realidad estos recortes ya figuraban en una ley de 1991. La sensación es que la visita, más que informar, tenía por objetivo fomentar la desmovilización.

Señores de la Junta y de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Segovia, mucho ánimo y sigan así porque lo están consiguiendo, dentro de poco ya no hará falta ningún profesional de la salud porque no quedará nadie a quien atender en nuestros pueblos. Qué vergüenza.

 

Fernando Pérez Peña

Concejal PSOE Riaguas de San Bartolomé