• El viceportavoz socialista, Miguel Merino revela que el Gobierno municipal del PP del alcalde Mazarías abrió el expediente con apenas 81 días de margen y remitió a Hacienda documentos plagados de errores, contradicciones y diferencias económicas de casi 400.000 euros.
  • Hacienda respondió en solo 15 días hábiles tras recibir la documentación corregida y cuestiona el modelo de concesión elegido por el PP, que tampoco contempla inversiones para mejorar las instalaciones.
  • Más de 1.000 usuarios siguen sin piscina y más de 30 trabajadores sufren las consecuencias del cierre. Mazarías rechazó en julio la gestión directa provisional propuesta por los socialistas para recuperar el servicio.

Segovia 4 de noviembre de 2026. El expediente de contratación de la piscina climatizada José Carlos Casado desmonta las mentiras y excusas del Gobierno de José Mazarías sobre su cierre. Así lo ha denunciado el viceportavoz del grupo municipal socialista, Miguel Merino, tras analizar la documentación municipal: el PP inició tarde el procedimiento, acumuló errores, perdió la posibilidad de tramitarlo por urgencia y culpó a Hacienda de unos retrasos originados en el propio Ayuntamiento. El resultado: 128 días con la piscina cerrada, más de 1.000 usuarios sin servicio y una treintena de trabajadores afectados.

«La piscina no la ha cerrado Hacienda; la piscina la cerró el propio señor Mazarías», ha afirmado Merino, quien ha desmontado las cuatro grandes mentiras con las que, a su juicio, el alcalde ha tratado de justificar su gestión. El viceportavoz ha recordado que Mazarías prometió en su programa electoral de 2023 remodelar y acondicionar las instalaciones. Tres años después, la piscina está cerrada, permanece con el vaso vacío, sin fecha de reapertura y sin un nuevo contrato aprobado.

La primera mentira es que el Gobierno municipal del PP trabajó desde el primer momento. El Instituto Municipal de Deportes (IMD) sabía desde 2025 que la prórroga del contrato vencía el 31 de marzo de 2026. Sin embargo, no abrió el expediente hasta el 9 de enero, con apenas 81 días de margen para preparar una contratación de esta complejidad. El primer estudio de viabilidad no se aprobó hasta el 11 de junio.

La segunda mentira ha sido responsabilizar a Hacienda del retraso. La documentación inicial no llegó al Ministerio hasta el 3 de agosto, cuando la piscina ya estaba cerrada. Y lo hizo con importantes deficiencias que obligaron a sucesivas correcciones. Los propios servicios municipales reconocen por escrito la existencia de errores en diferentes borradores.

Entre las contradicciones detectadas, el estudio de viabilidad establecía una duración inicial del contrato de dos años, mientras que los primeros pliegos contemplaban tres. Tampoco coincidían las prórrogas ni las cuantías económicas. El valor estimado del contrato era de 2,9 millones de euros en un documento y de 3,2 millones en otro. Es decir, casi 400.000 euros de diferencia.

Hacienda devolvió oficialmente la documentación en dos ocasiones. Cuando recibió el expediente corregido, el 8 de octubre, respondió en apenas 15 días hábiles. «Hacienda resolvió en 15 días lo que Mazarías tardó 10 meses en desbloquear», ha subrayado Merino, quien ha acusado al alcalde de utilizar al Ministerio como coartada para ocultar los errores de su Gobierno.

La tercera mentira ha sido la supuesta urgencia de la contratación. Aunque el PP reclamaba una tramitación rápida, nunca declaró formalmente la urgencia del procedimiento. Los técnicos municipales advirtieron el 29 de julio de que era necesario hacerlo de forma motivada. El Gobierno de Mazarías ignoró esa advertencia y el 5 de agosto Hacienda rechazó la tramitación urgente porque no se había justificado ni acreditado un grado suficiente de imprevisibilidad.

La cuarta mentira es presentar el último informe de Hacienda como un aval al contrato. El órgano especializado del Ministerio concluyó el 30 de octubre que el modelo planteado no reúne los requisitos de una concesión, al no apreciar una transferencia real del riesgo a la empresa adjudicataria. Por ello, recomendó recurrir a un contrato de servicios.

Pese a que el dictamen es preceptivo, aunque no vinculante, el PP anunció que el expediente quedaba desbloqueado y decidió mantener su planteamiento. Para justificarlo, incorporó un contrainforme que, según ha denunciado Merino, se presentó en la Junta Rectora del IMD sin firma ni fecha.

Ese documento utiliza el prolongado cierre de la piscina para justificar la incertidumbre sobre su viabilidad futura, pese a que los estudios municipales acreditan que el servicio había sido viable durante los cuatro años anteriores. Para Merino, resulta difícil justificar que se haya esperado durante meses el pronunciamiento de Hacienda para después desatender sus recomendaciones.

 

Ni inversiones ni fecha de apertura

El grupo socialista también ha cuestionado el destino de los recursos públicos. El expediente contempla una aportación municipal de 484.000 euros durante el primer año, de los que 117.000 se destinarían a suministros. Sin embargo, no prevé inversiones para mejorar las instalaciones, pese al compromiso electoral de Mazarías. El Ayuntamiento asumiría aproximadamente dos de cada tres euros del coste del servicio.

Mientras tanto, el cierre sigue perjudicando a familias, clubes deportivos, personas mayores y usuarios que necesitan la piscina por motivos de salud. A ello se suma la situación de más de 30 trabajadores. Los socialistas reclaman transparencia sobre los salarios pendientes y las posibles deudas con la Seguridad Social, información esencial para que las empresas puedan concurrir a la nueva licitación con todas las garantías.

Merino ha recordado que el PSOE propuso ya en julio la gestión directa provisional de la piscina para recuperar el servicio mientras se preparaba una nueva contratación. El PP rechazó esta alternativa porque confiaba en una reapertura rápida. Cuatro meses después, siguen pendientes el informe de Intervención y la aprobación de los pliegos, sin una fecha concreta para volver a abrir las instalaciones.

«Segovia está claro que no puede seguir confiando en Mazarías», ha concluido el viceportavoz socialista, quien ha denunciado que el alcalde ha dedicado más esfuerzos a buscar culpables fuera del Ayuntamiento que a resolver un problema provocado por su propia gestión.