- El grupo municipal socialista lamenta que PP, Vox y Ciudadanos hayan votado en contra de la moción que planteaba medidas municipales concretas para impulsar la integración, la mediación intercultural y la participación de la población migrante en nuestra ciudad.
- La portavoz municipal socialsita, Clara Martín defiende que Segovia “ha cambiado” y que el Ayuntamiento no puede mirar hacia otro lado ante una realidad social que ya forma parte de los barrios, colegios, comercios y servicios públicos.
- El PSOE critica que el Gobierno municipal del PP se haya puesto de perfil y haya utilizado el argumento competencial para evitar responder a demandas planteadas por los propios colectivos migrantes de la ciudad.
Segovia 29 de mayo de 2026. El grupo municipal del PSOE lamenta que los grupos de la derecha —el Gobierno del PP, la ultraderecha de Vox y la concejala de Ciudadanos—, hayan sumado sus fuerzas para rechazar la moción socialista presentada para impulsar un Programa Municipal de Integración, Mediación y Convivencia Intercultural, una propuesta que buscaba dotar a la ciudad de nuevas herramientas de coordinación, participación y planificación ante una realidad social que ya forma parte del presente y del futuro de Segovia.
Como decimos, la iniciativa fue rechazada con los votos en contra del PP, Vox y Ciudadanos, mientras que Segovia en Marcha e Izquierda Unida optaron por la abstención. Para el PSOE, el resultado de la votación evidencia que la derecha ha bloqueado una propuesta sensata, necesaria y plenamente municipal, mientras otros grupos han preferido ponerse de perfil ante una demanda que nace de la realidad cotidiana de la ciudad y del diálogo mantenido en los últimos días con entidades sociales y colectivos migrantes.
La portavoz socialista, Clara Martín, defendió durante el debate que la moción “no habla únicamente de inmigración”, sino “del modelo de ciudad que queremos construir de cara a los próximos años”. En este sentido, recordó que Segovia ha experimentado una transformación demográfica evidente desde finales de 2022 y especialmente desde enero de 2023, con un incremento sostenido de población vinculado en buena medida a la llegada de personas migrantes.
“Segovia ha cambiado y negar esa realidad sería simplemente cerrar los ojos”, señaló Martín, quien recordó que cerca del 16% de la población empadronada en la ciudad tiene origen extranjero. “Estamos hablando de más de 8.400 vecinos y vecinas. Personas que forman parte de nuestros barrios, de nuestros colegios, de nuestros centros de salud, de nuestros comercios y de nuestra vida cotidiana”, subrayó.
La portavoz socialista defendió además que la aportación de la población migrante resulta imprescindible para sostener buena parte de la actividad económica de la ciudad y de la provincia. Martín citó sectores como la hostelería, el comercio, los cuidados, la atención sociosanitaria, la construcción, la agricultura o la ganadería, donde miles de trabajadores y trabajadoras migrantes desempeñan un papel esencial. “Y eso no es una ideología, son datos, es una realidad económica y social”, remarcó.
Las propuestas del PSOE para reforzar las políticas del Ayuntamiento
La moción socialista planteaba tres medidas concretas: la creación de un Programa Municipal de Integración, Mediación y Convivencia Intercultural integrado en el área de Servicios Sociales; la elaboración de un Plan Municipal de Acogida e Integración de Personas Migrantes; y la puesta en marcha de un Consejo de Participación Ciudadana para la Convivencia e Integración Intercultural.
El PSOE insiste en que no se trataba de invadir competencias de otras administraciones ni de plantear medidas ajenas al ámbito municipal, sino de reforzar la capacidad del Ayuntamiento para coordinar políticas públicas relacionadas con la acogida, la inclusión, la mediación, la intervención comunitaria en barrios y la participación ciudadana.
Por ello, el grupo socialista considera especialmente decepcionante la posición del Gobierno municipal del PP del alcalde José Mazarías, que trató de desplazar el debate hacia las competencias del Estado en materia de inmigración y extranjería. Para los socialistas, el PP volvió a echar balones fuera y a ponerse de perfil ante una propuesta que se ceñía de manera clara a competencias municipales: convivencia, servicios sociales, participación, intervención comunitaria y coordinación de recursos.
El PSOE recuerda que atender a las personas sin discriminación desde los Servicios Sociales es una obligación básica del Ayuntamiento, no una política suficiente para afrontar los retos actuales de convivencia e integración. La propuesta socialista iba precisamente más allá de la atención puntual o asistencial: pretendía ordenar recursos, escuchar a los colectivos, detectar necesidades por barrios y planificar políticas públicas a medio y largo plazo.
Clara Martín defendió que “la integración no debe dedicarse únicamente a la acción social y dejarla en manos de las ONG, en actuaciones aisladas y de emergencias”. La portavoz socialista reconoció el trabajo de entidades como Cáritas, Cruz Roja, CEPAIM, ACCEM, la Fundación Secretariado Gitano y otras organizaciones sociales, pero insistió en que el Ayuntamiento debe asumir un papel más activo de coordinación y planificación.
“Es verdad que en Segovia existe una red muy potente”, señaló Martín, pero añadió que muchas actuaciones siguen funcionando “de manera dispersa y fragmentada”. Por eso, defendió que el Ayuntamiento debe implicarse directamente para garantizar una verdadera integración y mediación social de cara al futuro.
El debate también dejó en evidencia, a juicio del PSOE, la posición de Vox, que volvió a recurrir al discurso del miedo, a la descalificación y al rechazo de cualquier herramienta de participación vinculada a la población migrante. Su concejal, Alfonso Ceballos-Escalera llegó a calificar la propuesta socialista como un “chiringuito” y una “capa de gasto y de control político”, pese a que la creación del Consejo de Participación Ciudadana no suponía coste económico para el Ayuntamiento.
Martín respondió con claridad que el Consejo propuesto “no cuesta dinero” y que “no es ninguna mamandurria ni ningún chiringuito”, sino un espacio de participación y diálogo social. “Sé que a ustedes eso no les gusta, que la gente se reúna a hablar y a participar de las ideas. Nosotros hemos sido grandes defensores del diálogo. Lo hemos sido y lo seguiremos siendo”, afirmó.
El PSOE también considera incomprensible la falta de apoyo de otros grupos a una moción que no imponía cargas económicas, que no planteaba medidas ajenas al Ayuntamiento y que respondía a demandas expresadas por los propios colectivos migrantes con los que el Grupo Socialista se ha reunido recientemente.
Clara Martín: “Segovia es multicultural y lo seguirá siendo siempre”
Martín defendió que Segovia es una ciudad de convivencia, pero advirtió de que esa convivencia debe cuidarse con políticas públicas. “Segovia es un ejemplo de convivencia y de integración, pero aun así, la población migrante sigue reclamando nuestra atención”, afirmó.
En su intervención, la portavoz socialista también reivindicó experiencias concretas que ya se desarrollan en la ciudad, como proyectos en la comunidad educativa del Martín Chico, y defendió que Segovia es una ciudad multicultural, plural y diversa. “Segovia es multicultural, y lo sigue siendo hoy y lo seguirá siendo siempre”, señaló.
Para el PSOE, esa diversidad no es un problema, sino una riqueza que debe ser acompañada desde las instituciones. Una ciudad inteligente no es la que ignora los cambios sociales, sino la que se anticipa, planifica y construye convivencia. Por eso, los socialistas sostienen que Segovia necesita pasar de actuaciones dispersas a una verdadera estrategia municipal de integración y convivencia intercultural.
El PSOE seguirá defendiendo la necesidad de que Segovia cuente con un Programa Municipal de Integración, Mediación y Convivencia Intercultural, con un Plan de Acogida e Integración y con un Consejo de Participación que incorpore la voz de las personas migrantes, las entidades sociales, las asociaciones vecinales, la comunidad educativa, los agentes culturales y el tejido económico y social de la ciudad.