El grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Segovia ha registrado una moción, para su debate y aprobación en el próximo pleno, del viernes 29 de mayo, para poner en marcha un conjunto de medidas orientadas a fortalecer la convivencia, la integración y la cohesión social en Segovia, una ciudad cada vez más diversa y plural. La iniciativa nace tras los encuentros mantenidos en las últimas semanas con entidades del tercer sector y colectivos migrantes de distintas nacionalidades presentes en nuestra ciudad.
La moción propone la creación de un programa municipal de integración y mediación intercultural, la elaboración de un plan municipal de acogida y convivencia, así como la puesta en marcha de un consejo de participación ciudadana para la convivencia intercultural. El objetivo es promover políticas útiles que favorezcan la inclusión, el diálogo y la igualdad de oportunidades desde la cercanía y la colaboración con el tejido social. La moción ha sido presentada esta mañana por la portavoz municipal Clara Martín y la concejala Raquel de Frutos.
A continuación, puede consultarse el texto íntegro de la moción:
Segovia ha experimentado en los últimos años una transformación social y demográfica evidente. La ciudad de hoy ya no es la misma que existía antes de la pandemia. La evolución del padrón municipal, la composición de la población, la dinámica económica y las necesidades sociales han cambiado de forma profunda y sostenida, obligando a las administraciones públicas a adaptar sus herramientas de intervención a una nueva realidad.
Los datos oficiales reflejan con claridad esta evolución. La ciudad de Segovia alcanza ya los 53.881 habitantes en marzo de 2026, consolidando el crecimiento demográfico más importante de los últimos años. Este crecimiento resulta especialmente significativo si se compara con la situación existente antes de la pandemia y con la tendencia de pérdida de población que había caracterizado a la ciudad durante más de una década.
Tras tocar mínimos demográficos en torno a 2021, el cambio de tendencia comenzó a apreciarse de forma clara a finales de 2022 y, especialmente, desde enero de 2023, momento en el que Segovia inició una etapa de crecimiento sostenido. Solo en los seis primeros meses de 2023 la ciudad incrementó su población en aproximadamente 600 nuevos habitantes, iniciando una dinámica de crecimiento que posteriormente se consolidaría durante 2024, 2025 y 2026.
Los propios datos municipales evidencian además que este incremento poblacional está directamente relacionado con el crecimiento de población migrante y con un saldo migratorio positivo constante. Actualmente, la ciudad cuenta con 8.449 personas extranjeras empadronadas, lo que supone aproximadamente el 16% de la población total (datos a 1 de enero de 2025, no se han facilitado los datos a 1 de enero de 2026). Se trata de uno de los porcentajes más elevados de Castilla y León y de una realidad plenamente estructural en la configuración actual de la ciudad.
La población migrante no constituye una realidad ajena o marginal. Son vecinos y vecinas de Segovia, forman parte de nuestros barrios, de nuestros centros educativos, de nuestros servicios públicos y del tejido económico de la ciudad. Además, desempeñan un papel esencial en sectores estratégicos para la economía local y provincial, como el sector servicios, la hostelería, la atención sociosanitaria y de cuidados, la construcción, la agricultura, la ganadería o determinados servicios logísticos y comerciales.
Los informes económicos y sociales más recientes insisten precisamente en esta idea. El Consejo Económico y Social de Castilla y León ha señalado recientemente que la inmigración “mantiene población y genera riqueza”, destacando que el crecimiento demográfico y económico de la Comunidad está estrechamente relacionado con la llegada de población extranjera. Asimismo, los datos laborales reflejan que la población inmigrante sostiene buena parte del crecimiento del empleo y representa ya en torno al 11% de las personas ocupadas.
En una ciudad marcada por el envejecimiento poblacional y por un crecimiento vegetativo negativo persistente, la inmigración se ha convertido además en un factor fundamental para sostener la población y garantizar el futuro económico y social de Segovia. Los datos municipales muestran que el número de defunciones continúa superando ampliamente al de nacimientos, mientras el saldo migratorio mantiene una evolución positiva.
Este fenómeno responde también al contexto económico y territorial de la ciudad. La recuperación económica posterior a la pandemia, el crecimiento de determinados sectores productivos y la proximidad de Segovia al entorno metropolitano madrileño han convertido a la ciudad en un espacio atractivo para fijar población y desarrollar proyectos de vida. La mejora de las conexiones y de la movilidad con Madrid ha reforzado además esta dinámica de crecimiento demográfico.
Pero esta realidad exige también una respuesta institucional a la altura. Porque la integración no puede dejarse únicamente en manos de la buena voluntad de las entidades sociales o de actuaciones aisladas. Debe existir una estrategia pública, estructurada y coordinada que permita convertir esta diversidad en una oportunidad de cohesión social y desarrollo para la ciudad.
En este sentido, las políticas impulsadas en los últimos años por el Gobierno de España han supuesto un avance importante en materia de integración y reconocimiento de derechos. La reforma del reglamento de extranjería, la mejora de los mecanismos de arraigo y los procesos de regularización vinculados a la inserción laboral y a sectores estratégicos han permitido avanzar hacia una inmigración más integrada, más segura y vinculada al empleo y a la contribución económica y social.
Estas políticas parten de una idea clara: la inmigración no debe abordarse desde el miedo o la exclusión, sino desde la integración, la convivencia y los derechos. Porque una persona con acceso al empleo, con estabilidad administrativa y con capacidad para desarrollar un proyecto de vida es también una persona con mayor capacidad de integración y participación social.
Además, estas medidas resultan especialmente importantes en territorios como Segovia, donde numerosos sectores económicos dependen ya de manera directa de la mano de obra inmigrante. La hostelería, el comercio, los cuidados, la atención a personas mayores, la construcción, la agricultura o la ganadería no podrían sostener actualmente buena parte de su actividad sin la aportación de trabajadores y trabajadoras migrantes.
Desde esta perspectiva, el Ayuntamiento de Segovia no parte de cero. Actualmente ya se desarrollan actuaciones importantes en colaboración con entidades sociales y del tercer sector. El Ayuntamiento financia programas de intervención social mediante subvenciones como los aproximadamente 50.000 euros destinados a Cáritas para actuaciones de atención y acompañamiento social, así como otros 50.000 euros dirigidos a la Fundación Secretariado Gitano para labores de mediación, especialmente en el ámbito de la vivienda social.
Del mismo modo, entidades como Cruz Roja, ACCEM, CEPAIM o numerosas asociaciones sociales y vecinales desarrollan un trabajo imprescindible en ámbitos relacionados con la acogida, la inclusión, la mediación y la convivencia comunitaria.
No obstante, todas estas actuaciones continúan desarrollándose de forma dispersa y fragmentada, sin una estructura municipal clara que coordine, articule y dé coherencia al conjunto de políticas públicas relacionadas con la integración y la convivencia intercultural.
Actualmente no existe un punto municipal de referencia que permita coordinar las políticas relacionadas con servicios sociales, empleo, vivienda, educación, cultura, juventud o participación ciudadana, ni conectar de forma eficaz las actuaciones municipales con las impulsadas desde otras administraciones públicas.
Y precisamente ahí debe situarse el papel del Ayuntamiento: no únicamente en la atención urgente o inicial, sino en el acompañamiento continuado de las personas a lo largo de todo su proceso de inclusión y participación en la vida de la ciudad.
Desde una perspectiva progresista, la integración no puede entenderse únicamente desde una lógica asistencial. La integración es una política pública de igualdad, cohesión social y convivencia democrática. Supone garantizar derechos, prevenir la exclusión y fortalecer los vínculos comunitarios.
Además, esta realidad presenta una importante dimensión territorial y barrial. Determinados barrios de la ciudad concentran buena parte de las necesidades vinculadas al acceso a la vivienda, la vulnerabilidad social, el envejecimiento y la convivencia comunitaria, lo que hace imprescindible reforzar las políticas públicas de intervención comunitaria y cohesión social en el conjunto de la ciudad.
Por ello, resulta imprescindible avanzar hacia un modelo municipal estructurado que permita pasar de actuaciones aisladas a una verdadera estrategia de ciudad.
Este modelo debe materializarse mediante la puesta en marcha de un Programa Municipal de Integración, Mediación y Convivencia Intercultural acompañado de la elaboración de un Plan Municipal de Acogida e Integración de Personas Migrantes que permita ordenar y coordinar los recursos existentes, realizar un diagnóstico actualizado de la realidad social de la ciudad, identificar necesidades específicas por barrios y colectivos, establecer objetivos estratégicos y planificar las políticas públicas de convivencia e integración a medio y largo plazo.
Este programa debe actuar como estructura municipal de referencia, articulando actuaciones de acompañamiento social y laboral, mediación intercultural, intervención comunitaria en barrios y coordinación efectiva entre las distintas áreas municipales y las entidades sociales que ya trabajan en la ciudad.
Asimismo, resulta imprescindible incorporar una dimensión cultural y comunitaria decidida, entendiendo que la convivencia no se construye únicamente desde los servicios sociales, sino también desde la cultura, la participación vecinal y el fortalecimiento de los vínculos sociales.
La inclusión de la diversidad cultural en la programación municipal, el impulso de actividades interculturales, el apoyo al tejido asociativo migrante, la creación de espacios de encuentro comunitario y el desarrollo de programas educativos y de sensibilización deben formar parte central de esta estrategia de ciudad.
Del mismo modo, se considera necesaria la creación de un Consejo de Participación Ciudadana para la Convivencia Intercultural, en el que participen de manera activa colectivos de personas migrantes, entidades sociales, asociaciones vecinales, agentes culturales, comunidad educativa y tejido económico y social de la ciudad.
Este espacio permitiría incorporar la voz de las personas migrantes al diseño de las políticas públicas, mejorar la coordinación institucional, detectar necesidades y fortalecer una convivencia basada en la participación y la corresponsabilidad social.
Porque una ciudad acogedora no se construye únicamente desde la administración, sino desde la implicación activa del conjunto de la sociedad.
En definitiva, la realidad social de Segovia ha cambiado profundamente desde finales de 2022 y exige nuevas herramientas públicas de planificación, coordinación y convivencia. La inmigración forma ya parte esencial del presente y del futuro de la ciudad. Y frente a quienes pretenden utilizar la diversidad para dividir y enfrentar, las instituciones democráticas deben responder reforzando la cohesión social, la igualdad y la convivencia como elementos fundamentales para el futuro de Segovia.
ACUERDO
Por todo ello, el grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Segovia, propone:
- Impulsar la creación y puesta en marcha de un Programa Municipal de Integración, Mediación y Convivencia Intercultural, integrado en el área de Servicios Sociales, que actúe como estructura municipal de referencia para coordinar las políticas públicas relacionadas con la acogida, la inclusión y la convivencia, incorporando actuaciones de acompañamiento social y laboral, mediación intercultural, intervención comunitaria en barrios y coordinación efectiva entre las distintas áreas municipales y las entidades sociales que ya trabajan en la ciudad.
- El Ayuntamiento de Segovia elaborará un Plan Municipal de Acogida e Integración de Personas Migrantes, que permita realizar un diagnóstico actualizado de la realidad social y demográfica de la ciudad, identificar necesidades específicas por barrios y colectivos, ordenar y coordinar los recursos existentes, establecer objetivos estratégicos y planificar políticas públicas de convivencia e integración a medio y largo plazo.
- El Ayuntamiento promoverá la creación de un Consejo de Participación Ciudadana para la Convivencia e Integración Intercultural, en el que participen colectivos de personas migrantes, entidades sociales, asociaciones vecinales, agentes culturales, comunidad educativa y tejido económico y social de la ciudad, incorporando además una dimensión cultural y comunitaria específica mediante actividades interculturales, espacios de encuentro vecinal y actuaciones educativas y de sensibilización orientadas a fortalecer la convivencia y combatir los discursos de odio y exclusión.